Hoy ha sido un día como esos de febrero en que ella estaba en mi cabeza en todo momento. La situación es distinta, ahora no sufro (sólo un poquito) y mi ánimo es otro (lejos mejor). Lo que me ha tenido así es la incertidumbre que me da el no haber sido capaz de leer cuál es su onda, no ser capaz de definir hasta dónde puedo llegar.
Quiero saber esto porque, como dije ayer, me di cuenta que ella aún me gusta mucho, la quiero mucho, y entonces quiero más... más tiempo con ella, quiero volver a besarla, abrazarla y darle cariño. Es posible tener sin que signifique que cada uno pierda su libertad? Porque insisto, no quiero que volvamos a pololear por el momento (aunque mi corazón me siga diciendo lo contrario). Pero tengo que aterrizar. Ella sigue saliendo con otro hombre, y debo entender que ella no debe estar deseando lo mismo que yo.
Lo de ayer fue una maldición y bendición. Maldición porque me ha vuelto a poner de cabeza pensando en ella, con nostalgia y un poco de incertidumbre. Pero bendición también porque fue un momento de mucha felicidad estar con ella, hablar por tanto rato, y seguir sintiendo esa complicidad que hemos tenido siempre. Poniendo todo en la balanza no me arrepiento de que nos hayamos juntado.
Hoy día al fin vendí el computador de mi socio y además vendí un memory stick. Muy bien para un sábado.
Anoche fui a un pub con CA, JA, NS y CC. Todos están casados así que estaba con sus respectivas parejas. Yo tenía la ilusión de que llevaran amigas de CS, porque CA me dijo que iban a ir. No fueron, así que todo mal. Igual lo pasé bien, pero quería conocer gente nueva.
Mañana me voy a Villarrica con MB y AP. Vamos a llegar al depto de DF. No tengo muchas ganas de ir tantos días (vamos por 1 semana), pero no puedo negarme porque sé que lo voy a pasar bien y además tengo que conocer todos los lugares preciosos que hay por allá. Esto significa que probablemente no podré escribir todos los días... ya estoy tan acostumbrado a hacerlo que se está convirtiendo en una necesidad.
Me muero de ganas de verla mañana antes de irme... pero no la voy a llamar, no la quiero confundir. La única posibilidad es que ella me llamara, pero sólo un milagro lo haría realidad.