Estoy muerto de cansado. Hoy como no tenía nada que hacer a la hora de almuerzo fui a aikido. A esa hora hay otro sensei, y lo encontré mejor que el de la tarde. Me dio risa que había un alumno que era gigante, guatón, pelado con barba y tatuajes... como un bad ass biker estilo harley davidson. Si uno va caminando por la calle de noche y lo ve de frente, preferiría cruzar a la otra vereda antes que pasar cerca de él. Y lo chistoso es que al conversar me di cuenta que es más bueno y respetuoso que un monje. Es complicado lo de las apariencias acá en Chile, pueden abrir o cerrar muchas puertas independiente de cómo es realmente la persona. En todo caso es imposible no formarse un prejuicio cuando uno ve por primera vez a alguien, lo importante es no darle un valor absoluto a la primera impresión ni dejar que eso influya en nuestras actitudes hacia esa persona.
Ahora volví de entrenamiento de fútbol, por lo que estoy listo para meterme al sobre (entiéndase mi cama) y dormir, dormir, dormir.