Hoy en la tarde fui a su casa. Lo que pasa es que yo tenía una parrilla para bicicletas y le dije la última vez que hablamos que la iría a dejar a su casa hoy, ya que de seguro ella no estaría en casa.
Me recibió la nana, que siempre me quiso mucho y en un comienzo me saludó de muy buena forma pero con cierta distancia, porque no sabía cuál era mi ánimo y cómo la trataría yo. Obviamente la traté igual que siempre, con cariño, por lo que a los pocos segundos nos comenzamos a abrir ambos y a conversar directamente las razones del término. Me enteré de varias cosas, como el nombre del otro, que la llama al teléfono de su casa y que la pasa a buscar. También que ella durante los últimos días de nuestro pololeo, cuando estábamos peleados, andaba de muy buen ánimo. La mamá de ella sabe todo, y según lo que me cuenta la nana, ha sufrido mucho. Conozco muy bien a la mamá y estoy seguro que debe estar mal de ánimo, porque le debe dar verguenza lo que hizo su hija y también como me quiere mucho, debe sentirse muy triste por mi. Su papá aún no sabe. Se va a decepcionar y enojar mucho cuando sepa... sobretodo porque mi ex criticó despiadadamente cuando su hermana mayor hizo exactamente lo mismo con un ex-pololo (lo dejó y ya estaba metido con otro). Esto va a ser un duro golpe para mi ex porque juzgó hasta cansarse a su hermana diciendo incluso que se fuera de la casa. Predispuso a sus papás a ser lo más rigurosos posible con su hermana. Ahora ella no le quedará ninguna autoridad moral frente a su familia.
A la nana le extrañó mucho cuando le conté que yo lo estaba pasando muy mal con todo esto, y empatizó inmediatamente conmigo. Mi ex le había contado que yo estaba bien e incluso que había hablado con mi mamá y todo bien(esto quizás fue un mal entendido porque yo le dije a mi ex la penúltima vez que hablamos que mi mamá la quería igual). Cuando se dio cuenta que mi ex no había sido del todo sincera, se sintió desilusionada y no lograba comprender porqué tanta mentira. Yo quise contarle todo lo que pasó justamente por esto, porque yo quiero que alguien en esa casa por lo menos sepa la verdad.
La nana es una excelente persona, muy religiosa, y me aconsejó de manera muy similar a mi mamá. Me decía que el único perjudicado con el rencor y odio era yo, y que tengo que saber perdonar. Cada uno cosecha lo que siembra, y por eso es importante no sembrar cosas negativas. Fue muy medida en sus opiniones y comentarios porque ella sabe que por mucho que tenga una posición con respecto a lo que pasó, no es conveniente tomar un rol activo en mi relación con mi ex.
Algo que me quedó grabado de lo que comentamos es que ninguno de los dos podía entender porqué mi ex vive con tanto odio a su hermana y rencor hacia sus padres. Si bien no tuvo una infancia muy feliz, tampoco vivió situaciones tan traumáticas como para justificar esos sentimientos después de tanto tiempo. Ella ha tenido una vida acomodada y con amor, sin embargo nunca ha logrado ser feliz. Puede sonar cliché pero ella es su peor enemigo. Ella misma no se deja ser feliz.
Bueno, hablamos harto más que esto, pero no quiero entrar en más detalles. Antes de irme le pedí que porfavor le dijera a la mamá de mi ex que los quiero mucho a ella y su marido y que contaran conmigo para cualquier cosa. Después de eso nos despedimos y me fui.