Hoy fue el día. Todo lo que sospechaba era cierto. Esto es terrible... terrible. Estoy hecho pedazos, Poupée destrozó mi corazón. A ver, voy a partir desde el principio mi conversación con ella hoy dia.
Hoy me propuse llamarla. Mi objetivo: saber cómo estaba, contarle las cosas que yo había hecho y saber cómo había estado ella, en el fondo quería cachar en que parada estaba ella, y por supuesto escuchar su voz. Entonces la llamé a las 7.40pm, yo bastante nervioso porque no quería equivocar el mensaje, y ella me contestó y me dice que está justo volviendo a Santiago con unos tíos, ya que iba a buscar a una amiga que había invitado a la playa. Fue un pequeño shock la manera en que me contestó. Me dijo algo así como "Holaa, que onda??" un poco acelerada. Yo le dije que simplemente quería saber cómo estaba. Así que luego de conversar como 30 segundos con un tono amigable, me dijo que habláramos después (ya que estaba con los tíos en el auto). Deduje de inmediato que ella no quería hablar conmigo, o que por lo menos, se sorprendió con mi llamada.
Yo estaba determinado a juntarme con ella aprovechando que estaba en Santiago, aunque sabía que era muy probable que ella me dijera que no quería que nos viéramos. Esperé hasta las 9.30pm (tiempo suficiente como para que llegara a Santiago), y le mandé un mensaje primero "te invito a comer algo rico más ratito, súper en buena pa puro conversar de la life. Te llamo igual pa cachar. Beso". Ya estaba con mi corazón a full, imaginando los posibles escenarios, y con más pesimismo que optimismo... pero como siempre la esperanza es lo último que se pierde.
Tal como le dije en el mensaje, la llamé a las 21.50pm. No me contestó. Pero a los 5 minutos después me llama. No me había contestado porque justo estaba llegando a su casa. La conversación partió con ella diciéndome que no quería que nos juntáramos, que había pasado muy poco tiempo, que todo estaba muy fresco aún. De manera cortés me decía que no nos veríamos por ningún motivo. Yo traté de convencerla diciéndole que mi intención era puramente amistosa, que creía que nos haría bien vernos y conversar de cualquier estupidez. Pero no hubo caso, me dijo que en realidad era mejor no hablar aún ni siquiera por teléfono de manera amistosa, a excepción de que yo necesitara contarle algo, desahogarme o preguntarle algo. Y entonces me decidí a tratar de tocar el tema de la duda que yo tenía. Estuve a punto de preguntarle directamente pero me arrepentí. Entonces ella insistió en que yo sacara lo que quería preguntarle, que no lo guardara. Al final terminé diciéndole que el Lunes había pasado por su casa y había visto que había salido. Y al principio se puso a la defensiva, hasta que llegó el momento en ue yo la presioné un poco más diciéndole que ella había sido muy poco convincente ese lunes cuando yo le pregunté acerca de dónde andaba esa noche que la vieron de madrugada, y después de un pequeño silencio me soltó la verdad con voz llorosa: Sí estaba viendo a otra persona, y tenía sentimientos hacia él. Lo había conocido en el gimnasio y lo estaba viendo desde la última semana antes que termináramos. Me recontra juró que no me puso el gorro mientras pololeábamos, y yo le creo. También me dejó en claro que esto fue sólo el impulso que faltaba para terminar nuestra deteriorada relación. Y me dejó claro también que ya no me ama, que no iba a existir otra oportunidad porque ella ya no me ama. No importa cuánto pueda cambiar yo, ella no sería feliz porque ya no me ama.
Me destrozó el corazón escuchar esto, me desilusionó ella como polola al no ser franca desde antes (no tener la valentía y respeto de ser 100% sincera)... pero por otro lado me dio tranquilidad. No puedo odiarla, no se porqué. Quizás porque me podría haber pasado a mi. Quizás porque aún la amo o quizás porque en realidad no la amo. Pero sinceramente lo que más sentí fue tranquilidad. Me di cuenta que ya no tendría cosas dando vueltas en mi cabeza sin tener certeza de su existencia. Ahora lo sé todo, y sé que determinaciones tomar.
Después de escuchar su confesión, sentí finalmente que ella ya no tenía nada más guardado. No me atrevo a asegurar que no es casualidad, pero me impresiona el hecho de haber tenido razón, de que mi intuición me haya guiado hacia la verdad. No claudiqué hasta comprobar lo que mi instinto me decía. Influyó mucho en esto todo lo que la conozco a ella. Sé cómo áctua ella cuando miente.
Finalmente ella cambió su parecer acerca de que volviéramos a conversar pronto. Me dijo que ya que estaba todo dicho, a ella también le gustaría que conversáramos no tan esporádicamente. Yo voy a tratar de aguantarme y no llamarla en el resto del mes. Creo que así va a ser. Pero no niego que me encantaría que ella me llamara dentro de 1 o 2 semanas. Quizás esto no sea normal, pero yo siento que me va a ser más fácil superar esto conversando con ella amistosamente, no borrándola del mapa.
Fue una hora de conversación telefónica. Terminamos los dos llorando, y nos despedimos en un tono de "hasta pronto". No terminé enojada con ella, no pude, no me nació.
Mientras estaba escribiendo el blog, ella me volvió a llamar (a las 1.30AM). Quería saber principalmente cómo estaba. No hablamos nada nuevo, a excepción de que yo le pregunté qué edad tenía él. Tiene mi misma edad, 27 años. Me preguntaba qué importaba eso, y yo le respondí que era simple curiosidad, que se pusiera en mi lugar y reconociera que a ella también le interesaría saber como sería la otra persona. También me recalcó que no le diera protagonismo a esa persona, porque la razón de nuestro término no era él. Sólo fue una excusa, el último empujón para tomar la decisión. También nos dijimos algo que ya habíamos conversado, que es que ambos estamos cerrando la puerta pero dejaremos la ventana abierta para el futuro, porque quién sabe, quizás el tiempo nos volverá a juntar. Puede sonar como corny, y que se dice porque los sentimientos están muy frescos aún, pero es bueno pensarlo y creerlo. Terminamos la conversación de manera parecida a la anterior en un tono entre neutral, tristón y cariñoso, con un chao con intención de "hasta pronto". Fue una conversación de 15 minutos que debo reconocer me reconfortó y se lo hice saber. Me doy cuenta que siento la necesidad que ella me demuestre que está afectada, que sí fueron muy valiosos los 3 años juntos.
Así que la determinación que voy a tomar es cerrar la puerta hoy mismo. Poner un candado a la puerta para que no entre ni una luz de esperanza de volver. Y tirar para arriba, salir adelante, volver a vivir. Estoy dispuesto (y quiero) a que seamos amigos. Pero cuándo? sólo el tiempo lo dirá. En estos momentos desgarraré de mi corazón el amor que siento por ella y me concentraré en cerrar la herída lo más pronto posible. Espero tener éxito en este desafío.
Por último, algo que deseo firmemente es que ella no comience un pololeo pronto. Toda relación debe guardar un luto. Y si bien ella ya tiene sentimientos por otro, espero que si eso florece y se llegara a enamorar, sea después de unos meses.
Lo voy a decir por última vez Poupée, y después cerraré la puerta: TE AMO.